Voces indígenas en Chiang Mai, Oaxaca, Yeosu, Nueva York y Bonn.
FSC IF
Fotos: Minnie Degawan: FSC/Christoph Söldner; otras fotos: FSC-IF
Reunión Regional De PIPC Asia:
En Chiang Mai, se desarrolló un diálogo crucial, donde líderes indígenas desafiaron los sistemas, compartieron realidades vividas y reimaginaron el futuro de la gobernanza forestal en Asia.
Comunidad de Práctica – Panamá y México
Intercambio de conocimientos impactante entre los pueblos Emberá, Wounaan y Zapoteco en Ixtlán de Juárez, México.
UNPFII en Nueva York:
“Garantizar la salud de los Pueblos Indígenas, incluso en el contexto de conflicto.”
Proteje sus derechos. Proteje los bosques. Proteje la Tierra.
Intercambio entre Pueblos Indígenas y construcción de modelos económicos basados en la naturaleza
FSC IF
Abril 2026, Ixtlán de Juárez, Oaxaca, México
Los días 1 y 2 de abril de 2026, una delegación de Pueblos Indígenas del Darién, Panamá, visitó Ixtlán de Juárez, en la Sierra Norte de Oaxaca, como parte de la “Comunidad de Práctica Panamá – México”, un espacio de intercambio impulsado por la Fundación Indígena FSC (FSC-IF) con el apoyo del laboratorio de innovación del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo.
La delegación estuvo conformada por representantes de las comunidades de Alto Playón, Puerto Lara, Arimae y Emberá Puru, pertenecientes a los Pueblos Emberá y Wounaan, quienes sostuvieron un diálogo directo con autoridades comunales del Pueblo Zapoteca de Ixtlán de Juárez, acompañados por el equipo técnico del proyecto y FSC México.
Ceremonia tradicional y diálogo
Este intercambio se enmarca en el proyecto “Impulsar Modelos de Negocio Indígenas Basados en la Naturaleza”, una iniciativa impulsada por la Fundación Indígena FSC y cofinanciada por BID Lab, que acompaña a comunidades indígenas en la construcción de economías propias basadas en su relación con el territorio.
A través de este proceso, comunidades del Darién están explorando cómo transformar sus saberes, prácticas y formas de organización en modelos económicos que generen ingresos sin romper el equilibrio con la naturaleza y la identificación de mecanismos que permitan reconocer y comunicar el valor cultural, social y ambiental de sus productos y servicios.
El aprendizaje entre pueblos, como el vivido en Ixtlán de Juárez, se convierte así en una herramienta clave para identificar caminos propios de desarrollo fortaleciendo al mismo tiempo la gobernanza comunitaria y la capacidad de tomar decisiones de largo plazo.
Gobernanza y visión comunitaria
Visita a la reserva comunitaria
En Ixtlán de Juárez, el bosque es parte central de la vida comunitaria. Su manejo se sostiene en una estructura de gobernanza basada en la asamblea, donde las decisiones responden a una visión colectiva de largo plazo. Este modelo se fortalece a través del manejo forestal certificado FSC, que ha contribuido a establecer criterios claros para la gestión del bosque y a consolidar prácticas de administración responsables.
Durante el intercambio, el Comisariado de Bienes Comunales, Amado Maurilio Méndez Pacheco, compartió algunos de los principios que han permitido consolidar este modelo:
“Muchas veces queremos ver resultados rápidos, pero los procesos comunitarios son de largo plazo. Una empresa necesita tiempo para madurar. Aquí hemos aprendido a organizarnos, a reinvertir y a tener claro hacia dónde queremos ir como comunidad.”
Más que iniciativas aisladas, las empresas, el manejo del bosque y la organización social forman parte de un mismo sistema que responde al bienestar comunitario.
Más allá del bosque: empresas comunitarias
Uno de los ejes principales de la visita fue conocer el conjunto de empresas comunales que Ixtlán ha desarrollado a partir de su territorio.
La delegación visitó distintas iniciativas productivas creadas y administradas por la propia comunidad, entre ellas el aserradero, la fábrica de muebles, la embotelladora de agua purificada y el parque ecoturístico Ecoturixtlán, donde además se hospedaron.
Visita al aserradero y embotelladora
Entre los espacios visitados destacó el Mirador de Cristal, uno de los miradores de su tipo más altos de América Latina y un punto emblemático del modelo turístico comunitario. Su desarrollo ha generado empleo e ingresos no solo para Ixtlán, sino también para comunidades vecinas que participan en la cadena de valor del turismo.
Mirador de Cristal
También participó la iniciativa Juguetearte Capulálpam, que elabora juguetes a partir de madera residual del bosque. Este modelo llamó especialmente la atención de las participantes, al mostrar cómo es posible aprovechar materiales que no entran en procesos industriales para generar valor económico y, al mismo tiempo, contribuir a la conservación del bosque.
Economía comunitaria y toma de decisiones
El intercambio permitió conocer cómo la comunidad organiza y distribuye los beneficios de sus actividades económicas.
En Ixtlán, los ingresos no se destinan únicamente a la distribución individual. Una parte se dirige a la provisión social, otra a la reinversión en el bosque y en las empresas, y solo una fracción se distribuye directamente.
En palabras de César Canseco, Jefe Operativo de Ecoturixtlán:
“Ixtlán no busca hacerse millonario a partir de sus empresas, sino generar empleos. Eso permite que los jóvenes se queden, que encuentren opciones dentro de la comunidad. Antes muchos querían ser ingenieros forestales porque era el principal medio de vida; hoy también buscan formarse en turismo, administración y otros campos.”
Este modelo responde a una lógica de sostenibilidad a largo plazo, donde el desarrollo económico se construye sin comprometer el territorio.
Asimismo, se destacó la importancia de contar con acompañamiento técnico para fortalecer la administración de las empresas comunitarias y su viabilidad en el tiempo.
Aprendizaje en territorio
Las actividades incluyeron recorridos por el bosque mesófilo de montaña, así como visitas a proyectos productivos y turísticos de la comunidad.
Parque ecoturístico Ecoturixtlan
Durante estos espacios, Alina Santiago, líder indígena zapoteca de Ixtlán de Juárez, tuvo un papel clave en la presentación del modelo comunitario. Junto con Alejandro Reynosa, de FSC México, presentaron la certificación de manejo forestal FSC y resolvieron dudas de la delegación, particularmente en torno a cómo esta herramienta puede fortalecer la gestión del bosque y contribuir a diversificar las fuentes de ingreso de las comunidades indígenas.
Más allá de los contenidos técnicos, el encuentro incluyó ceremonias, expresiones culturales y espacios de diálogo que reflejan la relación profunda entre territorio, identidad y comunidad.
La delegación de los Pueblos Emberá y Wounaan compartió con gran interés y admiración el impacto que les generó conocer el trabajo realizado por sus hermanos del Pueblo Zapoteca. Expresaron su entusiasmo al observar los resultados de un proceso construido a lo largo de 60 años, así como el crecimiento alcanzado y el desarrollo de iniciativas productivas con un alto nivel de organización. Destacaron especialmente la forma en que han logrado aprovechar de manera sostenible los recursos del bosque, manteniéndolo al mismo tiempo fuerte, saludable y protegido.
Compartió este entusiasmo, Luviana Chamapuro, presidenta de la organización Indígena Oropéndolas:
“Voy muy alegre a mi comunidad porque puedo compartir esto; para eso vine: a ver y compartir con mi comunidad. Es importante el turismo y recibir bien a los turistas; somos artesanas, podemos ofrecer buenos productos, buena atención, y estaré compartiendo esto con el grupo que recibe a los turistas. Lograron estos grandes proyectos que están haciendo y no es fácil; fueron muchos años, pero lo lograron y no tengo palabras.”
Compartió también la cacica Aulina Ismare Opua, cacica del Congreso General Pueblo Wounaan:
“La parte ambiental: me sorprende ver el ordenamiento territorial dentro de las hectáreas. En Panamá, algunas comunidades lo tienen; solo falta impulsar el potencial de la parte técnica y dar un valor agregado. Nos ayuda a decir al Estado que no solo queremos tenerlo por tener, sino que queremos decidir la forma de cuidarlo, y esto también ayuda al desarrollo de la población y del mismo Estado.”
Parte de delegación, Pueblos Emberá y Wounaan
Diversificación y servicios ecosistémicos
Uno de los temas relevantes del intercambio fue la diversificación de ingresos a partir de los servicios ecosistémicos, particularmente por el interés de las comunidades de Panamá en identificar nuevas oportunidades económicas más allá del aprovechamiento maderable.
Como señaló la licda. Alina Santiago:“Hay otros productos que se derivan del bosque: agua, artesanías, biodiversidad, bonos de carbono. Son siete servicios ecosistémicos que maneja FSC.”
Este enfoque permitió visibilizar cómo los beneficios del bosque pueden traducirse en modelos de negocio que no dependen únicamente de la madera, abriendo oportunidades para comunidades que, por sus condiciones territoriales, no cuentan con grandes volúmenes forestales.
En este sentido, el manejo forestal certificado FSC se presentó como una herramienta que fortalece la organización comunitaria, facilita una mejor gestión del bosque, permite identificar oportunidades de diversificación económica y abre posibilidades de acceso a nuevos mercados, incluyendo mecanismos como el mercado de carbono.
Un diálogo entre territorios
La experiencia en Ixtlán de Juárez ofrece elementos que pueden adaptarse a distintos contextos, reconociendo que cada territorio tiene sus propias condiciones, pero también que existen principios comunes en la construcción de modelos comunitarios sostenibles.
Desde la Sierra Norte de Oaxaca hasta el Darién panameño, el bosque se mantiene como un punto de encuentro, donde la sostenibilidad no es un concepto abstracto, sino una práctica construida desde la comunidad.
Delegación de Panamá, FSC-IF y FSC México
La gestión forestal indígena en Asia
Navegando la certificación FSC en Asia
FSC IF
March de 2026
Del 21 al 22 de marzo, la Fundación Indígena FSC organizó el encuentro «Gestión forestal indígena: cómo abordar la certificación FSC en Asia». Un grupo diverso de líderes indígenas, representantes de la FSC-IF y del FSC, y partes interesadas regionales se reunieron en Chiang Mai, Tailandia, para mantener un diálogo crítico sobre el futuro de la gobernanza forestal en Asia. Lo que surgió no fue solo una discusión técnica sobre los sistemas de certificación, sino una poderosa reflexión sobre los derechos, la resiliencia y las realidades vividas por los pueblos indígenas que se enfrentan a políticas estatales restrictivas y presiones corporativas.
Desde el principio, los participantes dejaron una cosa clara: la certificación forestal no puede separarse del contexto más amplio de los derechos indígenas. En toda Asia, los pueblos indígenas siguen enfrentándose a un acceso cada vez más limitado a sus tierras ancestrales, a políticas estatales restrictivas y a presiones económicas contrapuestas.
La tensión entre las normas y la realidad
El Forest Stewardship Council (FSC) se posiciona como líder mundial en manejo forestal responsable, con más de 117 millones de hectáreas certificadas en todo el mundo. Además, el FSC cuenta con 10 principios, de los cuales tres son los más relevantes para los pueblos indígenas:
Principio 2: mantener o mejorar el bienestar social y económico de los trabajadores;
Principio 3: defender los derechos de los pueblos indígenas
Principio 9: mantener o mejorar los altos valores de conservación, incluidos los sitios culturales y espirituales.
Estos principios proporcionan puntos de partida formales para promover los derechos indígenas dentro del sistema del FSC. Sin embargo, el diálogo reveló una brecha persistente entre estos compromisos y su implementación en el terreno.
Se planteó una preocupación apremiante en torno al FPIC. Para muchos participantes indígenas, el FPIC no es meramente un paso procedimental, sino una expresión fundamental de la libre determinación. Las historias compartidas durante el encuentro ilustraron cómo, en la práctica, a menudo se consulta a las comunidades demasiado tarde, o no se les consulta en absoluto, mientras las decisiones sobre sus tierras siguen adelante. El temor es que las revisiones en curso de las normas del FSC puedan debilitar el FPIC, convirtiendo un derecho sustantivo en un mero trámite burocrático.
El Sr. Nicolas Mujah, miembro del Consejo del FSC-IF, también mencionó cómo las comunidades pueden participar en procedimientos de reclamación para impugnar las violaciones:
«Es importante integrar el FPIC en el FSC. En el FSC existe un marco de recursos: si sientes que has sido criminalizado, puedes recurrir al mecanismo de quejas».
Los participantes coincidieron en que el FSC y los mecanismos de certificación similares deben proporcionar procesos de queja y recurso transparentes y eficaces. Los mecanismos de queja pueden ser anónimos para proteger a los defensores de los derechos humanos, pero faltan el apoyo sistémico y el seguimiento, lo que socava la rendición de cuentas.
Barreras estructurales a la participación
Un tema central del diálogo fue la participación: quién tiene la posibilidad de definir las reglas.
La estructura de gobernanza del FSC, construida en torno a cámaras económicas, sociales y ambientales, está diseñada para equilibrar los intereses. Sin embargo, los participantes destacaron importantes barreras para los pueblos indígenas. Las cuotas de membresía, la complejidad técnica, el poder de voto limitado y el acceso desigual a estos mecanismos restringen la participación significativa. Para muchas comunidades que dependen de los bosques, el simple hecho de desenvolverse en el sistema puede resultar abrumador, especialmente para las comunidades indígenas con recursos limitados y sin el apoyo adecuado.
Sin embargo, a pesar de estos retos mencionados, Jacki Yeung, directora de afiliación del FSC para Asia-Pacífico, destacó varios mecanismos de participación:
Participación en las mociones de la Asamblea General y en los procesos de votación
Participación en los debates de las cámaras y en los grupos de trabajo
Participación en consultas y plataformas de desarrollo de políticas
Los participantes enfatizaron que, si bien la membresía individual puede parecer limitada, la organización colectiva dentro de las cámaras puede fortalecer la influencia indígena.
Un camino hacia adelante, reforma y colaboración
A pesar de los desafíos, el tono de la reunión no fue de resignación, sino de determinación cautelosa.
Los participantes pidieron reformas concretas dentro del FSC, reconociendo que las estructuras actuales son insuficientes para proteger los derechos indígenas, incluyendo la reducción de las barreras a la membresía, el fortalecimiento de la representación indígena y la garantía de que las normas se apliquen de manera consistente. También se hizo un fuerte énfasis en la acción colectiva, la organización dentro de las cámaras, la construcción de redes regionales y el desarrollo de mensajes compartidos para plataformas globales.
En el último día del diálogo, se destacaron los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos como una herramienta complementaria, particularmente para fortalecer la rendición de cuentas y el acceso a recursos. A medida que comienzan a surgir leyes de diligencia debida obligatoria en varios países, existe un potencial creciente para alinear los sistemas de certificación con marcos legales más amplios.
Conclusión: de la participación al poder
El encuentro puso de relieve un momento crítico para la gobernanza forestal en Asia. El FSC y los sistemas similares tienen un potencial significativo, pero su legitimidad depende de su capacidad para cumplir sus promesas.
Para los pueblos indígenas, la cuestión no es si participar, sino cómo transformar estos sistemas para que reflejen verdaderamente sus derechos, conocimientos y liderazgo.
En general, el encuentro fue revelador y creó un espacio para reflexiones críticas, y los participantes expresaron su agradecimiento por la oportunidad de compartir experiencias y cuestionar los sistemas existentes.
“Aprendí mucho sobre el FSC y el PIPC. Gracias por el intercambio de conocimientos; comprender los desafíos y las experiencias de los demás lo hizo verdaderamente significativo y exitoso. También espero que haya una mayor participación de los jóvenes.” –
Las mujeres indígenas, sus derechos y la protección de la Madre Naturaleza.
FSC IF
En todo el mundo, las mujeres siguen liderando el cambio en sus familias, comunidades y ecosistemas. Entre ellas, las mujeres indígenas destacan como guardianas vitales de la naturaleza, depositarias de sistemas de conocimiento que sostienen la biodiversidad, protegen los ecosistemas y ayudan a las comunidades a adaptarse al cambio climático. Sin embargo, sus contribuciones siguen siendo demasiado a menudo ignoradas en la formulación de políticas, la investigación y el discurso público.
El Día Internacional de la Mujer ofrece una oportunidad no solo para reflexionar sobre las desigualdades a las que siguen enfrentándose las mujeres, sino también para reconocer sus profundas contribuciones a la sociedad y al planeta. En muchas comunidades indígenas, las mujeres desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de las tradiciones culturales, al tiempo que protegen los entornos naturales de los que dependen sus comunidades.
La líder indígena Aissatou Ibrahim reflexiona sobre el significado de este día:
«Para mí, el Día Internacional de la Mujer es simplemente una forma de valorar incluso las pequeñas cosas que hacen las mujeres, incluso dentro del hogar. Por la mañana, es ella quien se levanta antes que todos los demás, y es ella quien se acuesta más tarde que todos los demás. Por lo tanto, sin las mujeres no hay vida. Sin las mujeres tampoco hay alegría en el hogar. Una casa sin una mujer es como una casa en la oscuridad».
Sus palabras nos recuerdan que las contribuciones cotidianas de las mujeres, a menudo invisibles o infravaloradas, son fundamentales para el bienestar de las familias, las comunidades y las sociedades.
Cuando estas contribuciones pasan desapercibidas, sus conocimientos también quedan excluidos de las políticas medioambientales y las estrategias de conservación. Como resultado, se pierden valiosas oportunidades para fortalecer la gestión sostenible de los ecosistemas.
Portadores de conocimiento y observadores del clima
En muchas comunidades indígenas, las mujeres poseen un profundo conocimiento sobre las plantas, los animales, los patrones climáticos y los ecosistemas. Este conocimiento se ha desarrollado a lo largo de generaciones de observación, experiencia y prácticas culturales, y desempeña un papel esencial en el mantenimiento tanto de los medios de subsistencia como de la biodiversidad.
Aissatou describe la profundidad de este conocimiento en su comunidad:
«Son las mujeres las que saben dónde encontrar hierbas, árboles y hojas, ya sea para alimentarse, para curarse, para enseñar o para ampliar ese conocimiento y sabiduría tradicional».
Esta comprensión de la naturaleza va mucho más allá del uso de las plantas. Las mujeres indígenas observan de cerca los cambios estacionales, el comportamiento de los animales y las señales ambientales que ayudan a las comunidades a anticipar las condiciones climáticas.
Como explica Aissatou:
«Las mujeres saben predecir el clima. Cuándo hará calor, cuándo lloverá, cómo será la temporada, si será larga o corta, si habrá inundaciones o sequías».
Estas observaciones son vitales en regiones donde los medios de vida dependen estrechamente de los ciclos naturales. Las mujeres suelen orientar las decisiones sobre las temporadas de siembra, el uso de los recursos naturales y el movimiento de los animales, ayudando a las comunidades a adaptarse a las condiciones ambientales cambiantes.
Desafíos y presiones
A pesar de su papel esencial en la gestión ambiental, las mujeres indígenas siguen enfrentándose a importantes retos. Muchos territorios indígenas se ven cada vez más amenazados por la deforestación, las industrias extractivas y la invasión de tierras, lo que pone en peligro tanto los ecosistemas como los medios de vida tradicionales.
Al mismo tiempo, las desigualdades sociales y la discriminación de género suelen limitar la participación de las mujeres en la toma de decisiones sobre el medio ambiente. Por lo tanto, reconocer los derechos de las mujeres indígenas, incluidos sus derechos sobre la tierra, sus derechos culturales y su liderazgo en la gobernanza ambiental, es esencial tanto para la justicia de género como para la protección de la biodiversidad.
La identidad indígena y el futuro
A pesar de estos desafíos, las mujeres indígenas siguen demostrando resiliencia, liderazgo y determinación.
Para Aissatou, la identidad indígena es una fuente de orgullo y fortaleza:
«Ser indígena significa tener conocimientos y sabiduría tradicionales, tener una identidad, estar conectado con un territorio de una forma u otra».
Esta conexión con la tierra y la cultura determina la forma en que las comunidades indígenas entienden su responsabilidad de proteger la naturaleza y mantener su modo de vida.
Aissatou también comparte un mensaje inspirador para las generaciones más jóvenes:
«Jóvenes, este mensaje es para ustedes. Siéntanse orgullosas de quienes son. Siéntanse muy felices de ser indígenas, sea cual sea su pueblo, su país o su origen».
«Ser indígena es una oportunidad que nunca debemos dejar pasar, y debemos cuidar y proteger nuestra comunidad, nuestra identidad, nuestra cultura y nuestros conocimientos tradicionales».
Hoy, al celebrar el Día Internacional de la Mujer, es importante recordar que la protección de la naturaleza y el avance de los derechos de las mujeres están profundamente interrelacionados.
El Forest Stewardship Council (FSC) y la Fundación Indígena del FSC reconocen el papel fundamental que desempeñan las mujeres indígenas en la protección de los bosques, el mantenimiento de la biodiversidad y el fortalecimiento de la resiliencia de las comunidades. Obtenga más información sobre cómo el FSC colabora con los pueblos indígenas de diversas maneras para crear oportunidades compartidas.